De sentimientos miserables y desesperación

No hace falta explicar de que va esta entrada. Los sentimiento de tristeza, frustración, enojo, dolor y toda la gama de sentimientos que nos llevan a recorrer las profundidades oscuras de nuestro ser, aparecen cuando menos los necesitamos (o quizá, sí los necesitamos). Cada persona tiene su contexto personal, que es un factor importante para el tipo de sentimientos que surgen. 
 
En el momento en el que escribo esto, me siento bien, pero no todo el tiempo es así, mis sentimientos me han dado una arrastriza tremenda más de una vez. Y lo que les voy a contar es para que vean que todos, porque estoy segura que a todos, les ha sucedido cosa similar y vean que se puede estar bien a pesar de que sintamos morir de desesperación. 

El primero en la lista es:

La verdad es que no hay un primero, por lo regular los sentimientos siempre vienen mezclados, de las cosas negativas que he sentido durante toda mi vida, una muy presente por x o y razón, es la tristeza y la frustración. Pero ahora que enfermé, se ha mezclado con angustia, en un principio como ya lo he contado, el no saber que me pasaba y despertar día a día peor, y peor tantito no darme cuenta de ello ya hasta que me sentina más mal, ahí la angustia se hacia presente, se presentaba junto con la frustración de no poder hacer nada para saber que pasaba, llegaba la tristeza por no poder sentir mejoría y bueno el dolor emocional comenzaba a crecer. Posteriormente, cuando dejé de dormir bien (debido al dolor), mi cabeza comenzó a atacarme con ideas de muerte, pensé que moriría y lo peor es que hasta pensé en que eso sería lo mejor, y eso sólo fue motivado por el dolor, cuando me diagnosticaron una enfermedad crónica y de por vida (aunque no es la peor, considero que ¡hay unas verdadera bestias!😱) mi cabeza tuvo una carga de confusión y negación tremenda, a pesar de que el médico dijo que no moriría y que lograría tener una vida "normal" (nueva normalidad). Aquí hago una pausa:

[Pausa: Eso de "nueva normalidad" ya estaba de moda antes de la pandemia COVID-19, para todos aquellos con enfermedades crónicas. Se vuelve parte de la vida diaria los medicamentos, nuevas rutinas, chequeos constantes con el médico (sí lo hacías anualmente, ahora es mensualmente o "x" periodo), análisis de laboratorio constantes, soportar los efectos secundarios del medicamento, etc.]

Regreso de la pausa...

Tu mente simplemente lo que entiende es que tendrás algo que jamás se va a ir, y que a pesar de que se puede controlar, estará latente siempre, con posibilidades (quizá pocas, pero las hay) de causarte problemas. Y basta eso para que entres en conflicto emocional, de nuevo la angustia y frustración se hacen presentes, la tristeza y la nula resignación aparecen. Conforme pasan los días y comienzas a sentirte mejor, mejoran tus sentimientos, es casi una regla aunque hay excepciones a la regla. Sentirte muy bien físicamente pero comienzas a pensar en tu vida y ahí puede que tu mente te de un paseo por los sentimientos más oscuros de tu ser. Sin embargo, hay que aprender a luchar y no sólo contra la enfermedad, sino con los sentimientos negativos, aunque sean muy humanos, y ¿cuál es el fin de esto?, pues tener una mejor calidad de vida. 

No es lo mismo sentirse de la shit 💩y pasarla todo el día postrado en el sillón, y mantener la mente ocupada en la dolencia y la desgracia de nuestra vida, que intentar a pesar de nuestras incapacidades físicas (dolor, debilidad, etc) hacer algo para mantener ocupada la mente en cosas que puedan hacernos bien, ¿cómo qué? (incluso se preguntaran, ¿y cómo pretendes hacerlo, sí te sientes mal?, pues de eso va, forzarse a como se pueda, obvio, sí estás muuuy mal pues ¿cómo? y ni siquiera ¡he! ¡hay opciones!). Mirar películas, en eso no hay mucho esfuerzo que hacer, solo el de seleccionar alguna buena. Escuchar música (pero, ¿cómo carajos? ¡si no hay ánimos de nada hija!) aunque no lo crean, cuando menos ganas tenemos de escuchar música, si ponemos algo movidon (en mi caso un buen cumbión 👌😆) levanta el animo, seguro. En los días que te sientas mejor, prepara unas listas para esos días de desanimo, cada quien se conoce y sabemos que cosas nos ponen de buen humor. Armar rompecabezas (consejos de mi amiga Linda), y hacer pequeñas cosas que pueden considerarse así, pero eso es comparado con la normalidad pasada, porque ahora en nuestro nuevo mundo, esa cosas "pequeñas" no lo son del todo, puede que para nosotros represente todo un reto.

El estado de ánimo y los sentimientos van muy de la mano, pero no necesariamente tienen que detenernos. Estar triste no implica no hacer nada, puedes hacer cosas tristes, escuchar música triste, escribir cosas tristes, etc. Lo que no vale es quedarse sin hacer nada. No es el club de los optimistas, pero en verdad que cambia la vida cuando pasamos de mirarla con desánimo y sin sentido, a cuando intentamos mirarla con ánimo y e intentamos darle sentido, son dos vidas distintas. Y por desgracia sí decidimos sólo dejarnos guiar por los sentimientos feos y nos vamos a la calle de la amargura, lo más seguro es que no lo logremos, reducimos nuestra esperanza de vida (o lo que sea signifique eso), es decir, sino nos mata la enfermedad, nos matamos nosotros. Y aquí es dónde mi "filosofía de vida" se hace presente (obvio cuando ando de super mejora (buen ánimo), por cierto, no soy filósofa ni sé nada de filosofía), sí estas enfermo y no te vas a curar pues ¿qué? seguirás enfermo ¿no?, sí estás enfermo y el proceso de cura es largo e incierto pues ¿qué? tienes que enfrentarte a eso, y es mejor intentando aprovechar lo que tienes de vida, pues de todas maneras seguirás enfermo.
Eso es lo que a veces dejamos de valorar, la vida, pero entiendo, es obvio. Cuando te sientes mal y de verdad mal, a veces lo único que deseas es dejar de existir, piensas que eso no es vida y que "vivir" de esa manera, no es vivir. A ver, tranquilos, yo sé que hay momentos en los que estos sentimientos de desolación nos invaden bien intenso y no vemos otra cosa que resuelva nuestra situación, aquí es cuando de nueva cuenta me digo:-mamacita, ni modo, estás jodida y pensando así no resuelves nada. A menos que te suicides y ¿de verdad tiene sentido hacer eso?, para muchos puede que sí, pero a ver. Sí miramos la vida como un juego de asar, entonces puede que la dolencia se vaya en algún momento o puede que no (lo más seguro es que así sea, se controle y se detenga, más no que desaparezca), sí ya aguantaste tanto, pues ¿qué es tantito más? (recordemos que lo que escribo es desde mi perspectiva y de acuerdo a mis vivencias), a mi me a funcionado pensar en que en algún momento las cosas van a ser distintas y de pronto me encontraré (como ahora) hablando de lo mal que la pasé y de "lo mal" que la sigo pasando (¡Broma!, ya la paso normal). 
Es un símil a como cuando subes a la montaña rusa (o cualquier de este tipo de juegos), que a mí, en lo personal me dan pánico (pero bien que ahí ando), subo y mientras dura el recorrido siento que me voy a morir (literal), siento que saldré volando y que moriré, mi mente se estresa y lo único que pienso es en lo arrepentida que me siento de haber subido, sólo deseo que acabe y durante todo el tiempo que dura el recorrido vivo un "infierno", pero una vez que todo termina, me siento mejor, a salvo, me siento bien y sólo recuerdo lo mal que la pasé, pero que ya termino. Es algo similar con mi enfermedad, cuando me sentía super mal, pensaba que en algún momento terminaría y que luego estaría mejor, hablando de lo mal que me fue.  
Y bueno, sé que a muchos les costará más trabajo que a otros y en definitiva su contexto personal-social va a influir de muchas maneras y bueno, el asunto es intentar vivir, vivir lo mejor que se pueda, de acuerdo a nuestras posibilidades de enfermo. Recuerdo lo que me dijo mi amiga Linda (de nuevo):
- Mientras haya vida, hay posibilidades. Y díganme sino tiene razón. Se hace hasta donde se puede, la enfermedad hará lo suyo, nosotros tenemos que hacer lo que nos toca, no dejarse vencer es una de ellas, plantearse metas pequeñas puede resultar bueno.

Los sentimientos miserables y la desesperación siempre van a venir a nosotros y para ello debemos tener un plan de contingencia, suena a tontería, pero confió en que funciona. En días que me siento bien me pongo a pensar en que voy a hacer cuando me sienta mal, tengo que actuar rápido antes de que la depresión me absorba y pase una semana completa postrada en el sillón como vegetal. 
Fuerza de voluntad es el ingrediente principal, hablar con tu familia y con amigos, aunque no quieras esfuérzate con toda el alma y hazlo, habla. Escribe, eso ayuda, en lo personal me ayuda mucho, de pronto no quiero escribir nada, no se me ocurre nada y de pronto !zaz¡, nadie me puede para (y no importa sí escribes bien o mal, el chiste es escribir, lo que sientes, lo que sea, todo se vale).
Y si de plano no más no, pues disfruta de la mala pasada, abraza tus malestares, pon atención a todo, piensa en tu dolor-molestia-etc. Observa, siente cómo te recorre, por dónde empieza, qué tan molesto es, compáralo, ¿sientes lo mismo en la mano que en la pierna? (por decir algo), pero ¡que tontería Athziri!, pues !no¡, eso es una manera de terapia, ayudas a tu cerebro a concentrarse en eso y no sólo en quejarse en sentir dolor o molestias, incluso en ser consciente de cómo es todo aquello, considero que eso de alguna manera relaja y supongo que eso ayuda a que los sentimientos miserables y la desesperación disminuyan un poco. 
Planea que harás cuando te sientas mejor, pide que te lean, que te abracen. De lo que se trata es de mantener ocupada la mente, que el cerebro se enfoque en otras cosas más "bonitas y servibles"que en lo malo. 
Por último, sí está en sus posibilidades sería bueno que consultaran a los especialistas, psicólogos, tanatólogos, etc. Y ¿por qué no? a dios o a lo que consideren como tal, la religión no es mi hit, pero  espiritualmente puede ayudar, no hay que descartar nada, obvio, sectas satánica, está de pensarse (¡hay nanita, que mello!👿). 

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